
descubrir tu cuerpo
con cada pliegue de mi imaginación
caminar descalza hasta tropezar en tu abrazo
perseguirte hasta la candidez
perseguirte desde mi piel hasta tu propia jurisdicción
perseguir tus manos, dedos
perseguir cada minuto tu imaginación
perseguir tus pasos de la vida a la muerte
de la muerte a la resurrección
perseguirte y ya no descansar
hasta verte nacer y morir cada mañana...






